El Museo Casa del Dr. José María Luis Mora es mucho más que un edificio bien conservado de un enorme valor histórico. Y no es que lo que acabo de describir sea poco, al contrario, pero el edificio que hoy conocemos, con todo y el contenido museográfico que alberga, es el producto de la suma de voluntades de muchas personas: muchos chamacuerenses interesados, tanto en crear un museo para su pueblo, como en recuperar y preservar la casa natal del Dr. José María Luis Mora.
Los chamacuerenses de hace cincuenta años también tenían, y quizás más, arraigado el orgullo hacia su pueblo y hacia el más destacado de sus hijos, el ilustre pensador, historiador e ideólogo de la reforma, según lo catalogan algunos de sus estudiosos.
De manera paralela, algunas de aquellos chamacuerenses había coleccionado piezas arqueológicas de este lugar, no en un afán depredador, sino porque prácticamente las piezas afloraban por si solas o tras una lluvia intensa. El caso es que una veintena de chamacuerenses tenía ya sus colecciones y junto con ellas, el deseo de que dichas piezas fueran formalmente preservadas y conocidas por el resto de la población, junto a las piezas arqueológicas también había vestigios paleontológicos, es decir fósiles de criaturas prehistóricas.
Coincidentemente a mi deseo de compartir las siguientes fotografías, el día 2 de octubre de 2025, participé en una charla sobre este tema en específico. Dos de los protagonistas de aquel proceso, tanto de la incipiente formación de colecciones arqueológicas, como de los esfuerzos para restaurar la casa natal del Dr. Mora, estuvieron presentes: el maestro Reynaldo Prado y el Lic. Félix Jiménez. Ellos detallaron la participación de muchas personas y la forma en que el interés arqueológico y el deseo de restaurar y preservar dicho inmueble se conjuntaron en lo que hoy es este bello, y significativo, museo; de paso ello también fue el germen de las semanas culturales en honor del Dr. Mora. El maestro Prado hizo mucho hincapié en el papel destacado del arqueólogo Gerardo Zepeda en todo este proceso. Del mismo modo, en este espacio electrónico hemos hablado del importante papel que jugó el profesor Plácido Santana en este y otros proyectos del municipio.
Me parece importante mencionar a las personas cuya participación en todo este proceso, se registró en algún documento relativo a estas actividades, porque si los chamacuerenses estamos muy orgullosos del enorme pensador nacido en nuestro pueblo, también debemos estar orgullosos del modo en que los chamacuerenses de ciento cincuenta años después se esforzaron en conservar y restaurar su casa natal, con el añadido de darle el mejor uso posible en estos días, un museo que reseña nuestra historia, desde su más arqueológico pasado.
La lista, necesariamente incompleta, es la siguiente:
Sra. Soledad Sánchez de Olalde
J. Enrique Hernández Campos.
Ma. del Carmen Camacho Silva.
Gerardo Olalde Morales.
Ma. Guadalupe Vázquez.
Alberto Silva Vázquez.
Rebeca Bustamante C.
Manuel Ramírez Morales.
Carlos Guerrero Olalde.
Rosario Valle Ramírez.
Natalia Velázquez.
Elvira Leal Montoya.
Salomón Labrada Parra.
Antonio Yerbabuena Lanten.
Juana Landín Moya.
Graciela Mota Hernández.
Alicia Mota Hernández.
Luis Landín Moya.
Beatriz Mota.
Clara Leal Montoya.
J. Francisco Ramírez Martínez.
El coordinador
Prof. Plácido Santana Olalde
Las imágenes dan idea de todo lo que se tuvo que hacer para que el inmueble sea el que hoy conocemos.
Se aprecia la carencia de muchos techos y el deterioro en los muros y otros elementos arquitectónicos.
Otras fotos ya ilustran los primeros días del funcionamiento del museo. Algunas de las piezas que aquí figuran ya no están expuestas, cuando el INAH hizo una remodelación del discurso museográfico, ciertas piezas, según lo afirmaba el profesor Plácido Santana, fueron reintegradas a los donantes.